| Mi consumidor en crisis |
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Mucho se ha hablado de la adecuación, que de las antiguas estrategias de marketing había que hacer para la adaptación a un nuevo entorno de crisis global en el que nos encontramos y del que ningún sector está a salvo, debatiéndose acerca de la conveniencia o no de adaptar nuestro mensaje a un nuevo tipo de consumidor, o revisar nuestra política de precios. Genéricamente los recortes de costes están siendo una necesidad imperante en las empresas que han visto reducido su margen de beneficios por la crisis actual, no obstante un exhaustivo análisis externo, podría ser la clave del éxito.
Pero antes de sentarnos a tijeretear nuestro presupuesto de marketing y emprender labores efectivas que reconduzcan la actividad de nuestro hotel, debemos pararnos a pensar, como la crisis ha afectado a nuestros consumidores y el cambio psicológico que ha supuesto en ellos. Solo analizando una serie de subpartidas que salen a flote en épocas de recesión, entenderemos mejor que es lo que nuestros usuarios nos reclaman, canalizando nuestras acciones a su satisfacción.
En un contexto como el actual, se priorizan estáticamente, -o clamamos al cielo ese “que me quede como estoy”-, aspectos tan variados como la seguridad física, la económica y la social. Es decir, tratamos de mantener nuestro estatus laboral y económico sin sufrir ningun perjuicio físico y con la aprobación social de los conciudadanos. De no analizar como manejan dichas prioridades nuestros consumidores potenciales, podríamos equivocarnos en nuestra estrategia de comunicación con lamentables consecuencias. Cabría pensar por lo anterior que ajustar el precio a la baja sería lo más conveniente, pues se daría respuesta a esas tres inquietudes, pero si no tenemos en cuenta que es lo que realmente piensa mi consumidor, perderemos clientes que se sentirán frustrados por la no comprensión del hotel. Un cliente de alto poder adquisitivo, tenderá por norma general a adecuar su consumo en épocas de crisis, por mera “solidaridad económica” con el resto, buscando la aprobación de la sociedad por la posible aversión de esta a un “consumo irresponsable”, aun cuando dicho sujeto no haya perdido poder adquisitivo alguno. No obstante, si no nos encontramos ante esta tipología de clientes y aun así acometemos dicha acción, las consecuencias serán nefastas y dificilmente recuperables pues posicionaremos nuestro hotel en un sector para el que no fue configurado. De lo que se trata aquí es de la necesidad de conocer nuestro público objetivo y como su comportamiento psicológico de compra ha sido alterado por la situación actual, lo cual nos conecta con el siguiente artículo donde trataremos, la necesidad de una línea de negocios basada exclusivamente en el cliente. |
| Escrito por Germán | Última actualización el Viernes, 16 de Julio de 2010 17:10 |
Pero antes de sentarnos a tijeretear nuestro presupuesto de marketing y emprender labores efectivas que reconduzcan la actividad de nuestro hotel, debemos pararnos a pensar, como la crisis ha afectado a nuestros consumidores y el cambio psicológico que ha supuesto en ellos. Solo analizando una serie de subpartidas que salen a flote en épocas de recesión, entenderemos mejor que es lo que nuestros usuarios nos reclaman, canalizando nuestras acciones a su satisfacción.
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